La Biblia Completa


La Biblia Completa

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martes, 3 de febrero de 2015

Día 11: Génesis 31 al 33

Lee los capítulos  31 al 33  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 31-33)

Notas De Estudio

Capítulo 31: Las cosas cambian en la casa de Labán y ahora Jacob no es muy popular. Trata de hacer un consenso con sus esposas para abandonar el lugar, su discurso: “Su padre me ha engañado una y otra vez…” Las palabras del verso tres tienen una conexión con lo que el Señor le dice a Jacob en Génesis 28:15. Jacob señala que el hecho de que es más bendecido y que los animales salen como se ha acordado con Labán, no es el sistema de alteración que uso tan seguido (30:40-13) sino que Dios ha metido su mano (v. 7, 9), lo que nos hace preguntarnos: ¿está Jacob haciendo esto en frente de sus esposas para parecer inocente o le está dando una explicación teológica a los eventos que vimos en el capítulo anterior en un plano humano? Esto es algo que mucha gente hace continuamente: sus hechos son un acto de pura sagacidad humana (en buen dominicano “tigueraje”) y cuando hablas con ellos parecen estar convencidos de que es un acto de Dios. Una cosa que ya hemos visto, es que las Escrituras no ocultan los problemas de carácter de algunos de los personajes que aparecen en sus páginas. La falibidad humana no es extraída con el fin de hacernos parecer los personajes bíblicos como gente perfecta. Quizás debamos quitarnos esa expectativa de la cabeza y admitir desde nuestra propia relación con Dios que: hay fallas, y que son notables mientras caminamos hacia El y bajo sus promesas. ¿Nos gustaría que fuese diferente? ¡Sí! Pero…
La respuesta de las esposas, de que ya no tienen herencia en la casa de su padre, parece sugerir que parte del dinero de la dote que se daba en pago por la mujer, en algunos casos iban directamente a la esposa pero que Labán había ya consumido ese precio. Así que, están de acuerdo y salen sin avisar a Labán.  Siempre me ha llamado la atención, al leer este capítulo, el infame acto de Raquel de robar los ídolos de su padre, ¡le tumbó el altar! Algo irónico ya que Jacob ha estado admitiendo la participación de Dios (El-Shaddai, quien rechaza los falsos ídolos) en todo el proceso, y uno no espera que una de sus esposa sea idólatra, mucho menos esa de la que “Dios se acordó” (30:22). En algunos capítulos veremos como Dios pide una “limpieza” de esos ídolos al confirmar con Jacob su promesa. La frase en hebreo que se traduce en nuestros textos como “Jacob fue más listo que Labán el arameo,” (v. 20) es bastante interesante y su traducción literal sería “Jacob robó la mente de Labán…”, nos hace pensar que lo nubló, usó cierta clase de artimaña para salir.
Labán sale en busca de Jacob, Dios le recalca que tenga cuidado y, al no tener razones frente a Jacob pone como excusa la búsqueda de sus dioses. Labán no los encuentra y Jacob aprovecha la oportunidad para decir lo que no había dicho en años. Los dos hacen un pacto, que confirman mediante un montículo de piedras que, según Laban (y aunque es un idólatra): “Que el Señor nos vigile para que cumplamos nuestros pactos…” también hace indicar que no es necesariamente su Dios sino “El Dios de nuestros antepasados”. Al mismo tiempo establecen una línea fronteriza entre ambos. En unos cientos de años, Galaad será el mismo lugar donde Arameos e Israelitas tengan conflicto (1 Reyes 22, 2 Reyes 9:14-15).
Capítulo 32: Conocido como “Va-Yishlah” (“El envió” en hebreo) en el judaísmo, el pasaje inicia con la despedida de Labán y con un encuentro entre Jacob y un grupo de ángeles de Dios. Llama a ese lugar “Mahanaim”, porque “este es el campamento de Dios.” Algo interesante notar que campamento en Hebreo es “Mahana” y “Mahanaim” es su plural, en cierta forma señala el hecho que Jacob dividirá su gente y propiedades en dos campamentos (“Campamentos de Dios”) para lo que se avecina.
No bien Jacob se ha recuperado del encuentro con Labán, cuando recibe la noticia de que Esaú su hermano viene hacia él. No hay otra cosa en su mente sino que Esaú finalmente se vengará por lo pasado hace ya 20 años. Está acompañado de 400 hombres, lo que hace pensar a Jacob que a pesar de tener mujeres y siervos y ganados, militarmente no está preparado para enfrentarlo. Siendo el estratega que es, Jacob divide su campamento en dos (¿Mahanaim?), hace una oración al Señor en medio de una terrible ansiedad y miedo, recordándole sus promesas (10-13) y en un intento de ablandar el corazón de su hermano, envía regalos que Esaú encontrará de paso durante todo el camino hacia él. A pesar de dividir el campamento en dos, Jacob se aparta para estar solo y tiene una pelea con el Angel del Señor (hay muchas discusiones alrededor de la identidad de este ángel), el episodio es interesante ya que cuando su padre Isaac hace el mismo tipo de pregunta que el ángel (¿quién eres? ¿cómo te llamas?) Jacob responde diciendo “Esaú”, pero con el Angel finalmente Jacob responde con su nombre, que ahora es cambiado a Israel (el que lucha con Dios). Jacob llama ese lugar Peniel por su encuentro con el ángel, existe en los personajes bíblicos la convicción de que ver el rostro de Dios significa la muerte, por eso el nombre Peniel (rostro de Dios, presencia de Dios).
Capítulo 30: El encuentro se da. Esaú se acerca y aparece con una actitud conciliatoria, no sabemos si ablandado por los regalos que encontró de camino. Jacob prepara su familia en orden de importancia, colocando a Raquel y a José en posiciones privilegiadas (algo que traerá problemas entre José y sus hermanos en unos años). Inclinarse siete veces frente a alguien (v. 3) indica subordinación a esa persona, a pesar de que tiene profecías a su favor de que es Esaú quién debe subordinarse a él. El beso y el abrazo de Esaú parecen surgir de un sentimiento de compasión hacia su hermano por la forma en que ha actuado, un “¡Mi hermano, no tengas miedo!” La forma de Esaú hablar en los versos 8-11 no indica el rechazo de los regalos, sino una forma de ser “educado””en recibirlos.
Hacen un trato de encontrarse en Seir, pero Jacob nunca llega al lugar sino que se establece en Siquem.

lunes, 2 de febrero de 2015

Día 10: Génesis 28 al 30

Lee los capítulos 28 al 30  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 28-30)

Notas De Estudio

Capitulo 28: Jacob huye, aunque la excusa que se da es que es un viaje de matrimonio, estará allá años, años sin ver a su gente. Isaac confirma su bendición sobre Jacob y éste se marcha. Cuando Esaú nota “el propósito” del viaje de Jacob, entonces elige esposas entre sus primas, las hijas de Ismael. No sabemos si su decisión fue mejor o peor, pero lo que si vemos es a Esaú del “bando de Ismael”. Majalat no se menciona en el listado de esposas de Esaú en Génesis 36:1-6.

Jacob en medio del camino tiene un sueño de ángeles subiendo y bajando por una escalera, su reacción: “Dios está aquí y no me había dado cuenta.” ¿Cuántas veces Dios no ha estado presente y nosotros ausentes? ¿Cuántas veces debemos darnos… cuenta? Jacob llama a ese lugar Bet-El, “Casa de Dios”. Para marcar el lugar coloca una estela (o columna), una práctica que luego sería repetida por Moisés (Exodo 24:4) y Josué (Josué 24:6). Betel llegó a representar un lugar importante para el pueblo de Israel, y fue el lugar donde Jeroboam, en el momento de tensión a causa de la división de los Israelitas en dos reinos, construyó un segundo lugar de adoración (1 Reyes 12:25 – 13:34), lugar que lamentablemente terminó como un centro de adoración pagana, corrompiendo al Reino del Norte.
Capítulo 29: Jacob llega a Padán-Aram (significa “Campos de Aram”), y por casualidad (¿Diosidencia?) junto al pozo de agua donde los pastores dan de beber a sus ovejas conocerá a la prima que conquistará su corazón.  A esta altura ya hemos notado que los paralelos de Génesis en las historias de padres e hijos son constantes. Raquel llega al pozo (como Rebeca), Jacob la ve, la ayuda, la besa y llora: parece que el hombre cauto, pensador, tranquilo y de su casa, consigue un escape a todas las emociones vividas de hace semanas. Su emoción por ver a Raquel era tal que, una piedra que requiere varios hombres para ser levantada (v. 8) es movida solo por él (v. 10). Cuando le cuenta su historia a su tio Labán, este le dice “¡Es verdad que somos familia!” (v. 14) en buen dominicano “tú y yo somo´igualito’…”, algo que veremos y que obviamente traerá conflictos.
Labán le ofrece trabajo a Jacob, al no tener dote para casarse con Raquel ofrece trabajar por ella siete años. Su suegro lo engaña y le da la hija mayor: Lea. La expresión “Lea tenía ojos apagados” quiere ser interpretada por algunos con “Lea era vizca” (¡en serio!), ya que se compara a las dos hermanas en el texto y lo conectan con  la razón de Jacob preferir a Raquel sobre ella. Esto no tiene mucho apoyo entre la comunidad de eruditos bíblicos, ya que hay más probabilidades que, lo que se traduce como “ojos apagados” sea “ojos tiernos”, en base a eso, esto podría una traducción alternativa: “A pesar de que Lea tenía ojos hermosos la belleza de Raquel era incomparable, y Jacob se enamoró de ella…”
Jacob reclama y se le entrega a Raquel por quien debe trabajar 7 años más, aunque las nupcias se realizan una semana después de las que tuvo con Lea.
Lea (su nombre significa “triste”) da a luz los primeros cuatro hijos de Jacob.
Capítulo 30: Desde los últimos versos del capítulo 29 hasta el versículo 24 del 30, vemos el nacimiento de 11 de los 12 hijos de Jacob (en un futuro Dios cambiará su nombre, otro paralelo con Abraham). Solo Benjamín, que nace cuando retorna a Canaán (cap. 36) no se menciona aquí. Lea es favorecida con tener hijos por Dios ya que era despreciada por su esposo, esto inicia lo que parece una competencia de maternidad por ganar la atención de Jacob. Raquel, al no tener hijos, ofrece a su esclava. Hay evidencia fuera de las narraciones bíblicas de que en el Antiguo Cercano Oriente recibir un niño en las piernas al momento de nacer significaba que ese hijo era propio, de uno. Del verso 14-18 vemos un episodio de intercambio de cama nupcial en el que se ve envuelto una “mandrágora”, planta que se pensaba tenía propiedades afrodisíacas (Cantar de los Cantares 7:14). En el verso 22 volvemos a ver la expresión “Dios se acordó…” en conexión con Raquel. Recuerden que esto significa “Dios tuvo misericordia de Raquel”.
Jacob ha sido bendecido por Dios, algo que el mismo Labán reconoce y admite que usa para su beneficio, pero necesita partir. Como Jacob pide permiso para salir de la casa de Labán con sus esposas e hijos, entendemos que está en casa de Labán más en condición de siervo (¿esclavo?) que de asociado o de un familiar que trabaja para otro. Lo que Jacob sugiere como paga para su partida son las ovejas manchadas o rayadas, la base de los versos 37-42 es la creencia folklórica de que, lo que los animales ven mientras se aparean, influenciará la apariencia de sus crías. Jacob se toma el trabajo de ir sumando animales a su propiedad a través de este método, y se enriquece.
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sábado, 31 de enero de 2015

Día 9: Génesis 25 al 27

Lee los capítulos 25 al 27  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 25-27)

Notas De Estudio

Capitulo 25: Abraham se casa nuevamente, pero sus descendientes (entre los que encuentra Madián, padre de los Madianitas, otro de esos pueblos que le hicieron la vida imposible a los Israelitas cuando entraron a la tierra prometida) no heredarán junto con Isaac, así que les da regalos y los envía al Oriente (otra vez el Este, el destierro). A pesar de que se menciona a una sola mujer, el verso 6 habla de “sus concubinas”. Siendo plural, lo único que podemos es conectar a Cetura con Hagar y sobre-entender que se refiere a ellas dos como las concubinas.

Abraham muere y es enterrado junto a Sara, Ismael e Isaac lo entierran. Parece que ellos tienen privilegios entre los demas hijos. Si Abraham tenía 100 cuando su hijo Isaac nació, e Isaac tenía 60 años cuando nacieron sus hijos, entonces Esaú y Jacob tenían 15 años cuando su abuelo murió. Eso sitúa la historia de la muerte de Abraham en una cronología anterior del próximo capítulo (26). La única razón para esto sería cerrar la historia de Abraham para darle paso a la historia de Isaac y su descendencia.

En la lista de los descendientes de Ismael notamos que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus, un paralelo a Jacob (Israel) que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus.
Rebeca es esteril como Sara, algo común en las historias de nacimientos especiales en la Biblia. Pero, ahora espera mellizos pues Dios contestó la oración de Isaac. El menor será favorecido sobre el que nazca primero. Dios favoreciendo al hijo más joven es familiar en historias que hemos visto antes: Caín y Abel (4:4-5), Ismael e Isaac (21:12) y que veremos en la historia de José (37:3). El nombre de Jacob significa “usurpador”, y eso es lo que veremos que hace toda la vida. Jacob y Esaú (su nombre significa “el peludo”, también se le conoce como Edom que significa “rojo”) tenían temperamentos diferentes: Esaú cazador, hombre de acción y quizás violento; Jacob tranquilo, de la casa y más calculador.

La conducta impulsiva de Esaú favorece a Jacob quien, actuando de acuerdo a su nombre, aprovecha un momento de hambre de Esaú para negociar con él la primogenitura. Es bastante cómico que su padre también entrega la primogenitura a Jacob después de un buen plato de comida.
Capítulo 26: Inicia con una historia similar a las pasadas en Egipto y entre los filisteos, con Abraham y Sara. Sólo que esta vez no se consuma la toma de esposa pues Abimelec los ve acariciándose.
El capítulo continúa mostrándonos los que serían episodios regulares entre pastores de costumbres nómadas: peleas por pozos, negociaciones para “partir camino” ya que a uno le va mejor que a otros, los pozos son de quiénes los descubren, así que prefieren taparlos en vez de usarlos y que después sean reclamados.
Isaac y Abimelec hacen un acuerdo de paz en el mismo lugar en que Abraham lo hizo con él y parece que se “renombra” el pozo con su antiguo nombre (¿confirmación?): BeerSeba o “Pozo del Juramento” (Génesis 21:22-34) Las dos historias (Abraham, Sara, Abimelec, e Isaac, Rebeca, Abimelec) son tan paralelas, que la de Abraham termina de la misma forma: haciendo un acuerdo en el mismo lugar.

Vemos en Isaac un hombre más pasivo que los demás patriarcas (Abraham y luego Jacob hijo de Isaac), él sería como un intermedio entre lo que se cumple de lo prometido a Abraham en Jacob y sus hijos, por supuesto parte de la primesa. La decisión de Esaú buscar esposas entre mujeres de otra raza inicia una tensión que influencia lo que viene.
Capítulo 27: Este capítulo es clave y central en la narrativa bíblica. No creo que hay que dar muchos detalles de lo que pasó, sino destacar algunas cosas:
- Isaac encarga a su hijo cazar y preparar un animal para entonces bendecirlo. Una traducción más literal del verso sería “para darte una bendición desde lo más profundo de mi alma.”, y denota que la comida en cierta forma lo fortalecería para hacerlo. Esta bendición “desde lo más profundo” de su alma, es lo que impide que más adelante se le de la misma bendición a Esaú.
- Nos preguntamos: ¿cómo una madre conspira junto a uno de sus hijos en contra de su otro hijo? De hecho: Jacob (el usurpador ¿recuerdan?), se ve más preocupado por lo que van a hacer que Rebeca. Diríamos que ella tenía pendiente lo que el Señor le había dicho cuando ella consultó por las molestias del embarazo (aunque nunca lo menciona y tanto Isaac, el padre, como los hijos parecen ignorarlo), pero no podemos negar la influencia en el cumplimiento del plan de Dios de dos factores:
1- Jacob era un hombre de su casa, por ende más apegado a su madre, gozaba de su favor.
2- Esaú había roto un estricto código familiar y buscó esposa entre las mujeres del lugar: algo que alteró a Rebeca.
- El plan se lleva a cabo: Jacob engaña a Isaac y recibe la bendición. Una buena pregunta sería: ¿un hombre ciego no debería confiar más en lo que escucha que en lo que toca? La respuesta de Jacob en el verso 20 (“El Señor tu Dios me ayudó…”) a la respuesta de Isaac, parece una forma inconsciente de admitir que todo esto era plan de Dios.
Esaú se da cuenta y pide ser bendecido, pero las bendiciones son algo serio, se hacen delante de Dios y no son transferibles. Lo que Esaú recibe es subordinación a su hermano con una promesa de futura liberación, que parece cumplirse en lo mencionado en pasajes como 2 Reyes 8.2o-22.
- Esto obviamente inicia una tensión, y así como Caín decide matar a Abel (Génesis 4) Esaú decide matar a su hermano. Rebeca interviene apelando a que no le gustaría que Jacob se casase con alguna mujer del lugar y Jacob huye (veremos más en el cap. 28) pero bajo la excusa de buscar una esposa de entre sus parientes.
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